Inaugurado en 1927, el Quimet d’Horta sigue conservando el aire de la época y es uno de los locales estrella de la céntrica plaza de Eivissa. Hace años tenían un loro, el Juanitu, famoso más allá de las fronteras del barrio. Saludaba a los clientes o bien los intimidaba al pasar cerca de él, según el día que tuviera.
Los bocadillos de chapata del Quimet son venerados en toda la ciudad, especialmente los de tortilla. También hay que mencionar las croquetas y las bombas. Acompáñalo con el vermut de la casa. Tras una copa y un bocado, no te irás sin contemplar las más de 3.000 botellitas de licores que llenan y decoran las paredes.
Dónde: Pl. d’Eivissa, 10 (Horta-Guinardó)













































