Cualquier edificio de Antonio Gaudí


Con Gaudí es imposible quedarse corto: absolutamente todo lo que construyó es carne de Instagram, tanto por dentro como por fuera. La Sagrada Família, la Casa Batlló, la Casa Vicens, La Pedrera, el Palau Güell, el Park Güell... Elijáis la que elijáis, apuntéis la cámara donde la apuntéis, difícilmente os equivocaréis.
Formas orgánicas, curvas imposibles, colores vibrantes y mosaicos de trencadís por todas partes. El universo del arquitecto es exuberante, delirante, mágico y un poco psicodélico: decorados perfectos para hacerse un selfie a la altura de la imaginación del genio de Reus.



















