Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Los mejores bares de tapas de Barcelona

Los mejores bares de tapas de Barcelona

Para muchos son una religión y una excusa para reunirse con amigos y pasar un buen rato. En estos bares encontraréis algunas de las mejores tapas de la ciudad
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Quimet i Quimet
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Es la dosis más propia de nuestra gastronomía, la medida que complementa a la perfección cualquier comida o cena, la preparación que más desean propios i extraños. Hablamos, como es natural, de las tapas, las reinas de los bares: bombas, bravas, ensaladilla. En Barcelona existen algunos establecimientos que incluso las sirven gratis con la bebida. Pero no estamos en Granada, por lo tanto recomendamos que os dejéis guiar por esta lista de bares con tapas infalibles. ¡Viva la tapa!

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Restaurantes, Española

Quimet i Quimet

icon-location-pin El Poble-sec

Lo dicen todas las guías del mundo y siento repetirme pero Quimet y Quimet es, bueno, para que te salten las lágrimas. Tienen cerveza propia, sirven el mejor vermut de grifo del planeta y ofrecen una variedad de vinos que llega hasta el techo. Todo este cúmulo de felicidad acompaña a unas tapas que harían resucitar a los muertos.

Bares y pubs, Bares de tapas

El 58

icon-location-pin El Poblenou

En Poblenou hacía falta un local de tapas de estilo creativo y joven, pero sin juegos de manos. Aquí encontraremos un buen producto y algunas recetas imaginativas como la brocheta de langostino con chile dulce, pero sobre todo buen producto a precio asequible como las gambas a la plancha. Y unas bravas fenomenales, que son homenaje-variación a las del Bohèmic. El local es muy, muy agradable y tiene un patio interior espléndido.

Time Out dice
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Restaurantes, Española

La Esquinica

icon-location-pin Nou Barris

Esta tasca aragonesa es un referente de la gastronomía popular de Nou Barris. No aceptan reservas (hay que coger número y esperar un rato en la calle con un letrerito que pone «salica de espera» colgando de un platanero). Camareros geniales.

Restaurantes, Cocina contemporánea

Ten's

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Jordi Cruz, de l'Àbac, estableix aquí la seva visió del que hauria de ser un bar de tapes. Sí, ofereix versions de tapes de tota la vida com li agraden a ell –els calamars amb allioli de citronella– i també de plats de l'Àbac, com el foie gras amb figues, 'migas', i gelat de pebre de Sichuán.

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Polleria Fontana
©IvanGiménez

Polleria Fontana

icon-location-pin Vila de Gràcia

Ni se trata de una pollería, ni está tan cerca de la parada de Fontana, sinó que es un bar de tapas hecho restaurante cercano a Joanic. Aquí Nil Ros (cocinero-propietario) y su equipo apuestan por la cocina catalana tradicional y por los platos más caseros con recetas de la abuela. Todo se hace al momento, y encontramos tanto platillos clásicos como tapas muy bien hechas. Incluso cocinan paellas.

Time Out dice
Bares y pubs, Bares de tapas

Gata Mala

icon-location-pin Gràcia

  Este bar con nombre libidinoso es uno de los secretos mejor guardados de las cumbres de Gràcia. Precios ajustados, generosidad con las tapas - son gratis por cada consumición-, cañas estratosféricas, gin-tonics de traca, un calor especial y sentido del humor en los distintivos de género de los lavabos: "Aquí los gatos buenos, aquí las Gatas malas".  No te quedéis con las ganas y ve a conocerlo. Por cierto, nada de cutreces; os ponen unos señores pintxos de matèria primera buena bien cocinada. Y las tapas que se piden fuera de caña son una delicia, como escalivada con queso de cabra o un raviolón casero.

Time Out dice
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Restaurantes

L'Òstia

icon-location-pin Ciutat Vella

El exfinanciero Jaume Muedra ha vuelto a casa con la cocina de su madre: el hijo de la Bombeta ha erigido un bar de tapas de primera categoría donde estaba el clásico del buen arroz, , el Botavara. Calamares, ensaladilla rusa, rabo de toro, pescadito frito... Todo de primera. Una taberna marinera de la Barceloneta con las comodidades del siglo XXI.

Restaurantes

La Cova Fumada

icon-location-pin La Barceloneta

Esta taberna de marineros es, sin duda, la patria del almuerzo de cuchillo y tenedor de Barcelona. Entre mesas de mármol y patas de hierro, cada día aquí se almuerzan especialidades de esas que hacen que te crezca pelo en el pecho: garbanzos estofados, capipota o bacalao son algunas opciones. Y no olvidéis que ellos inventaron la bomba, plato autóctono de la Barceloneta consistente en la patata rebozada rellena de carne picada. Josep Maria nos cuenta que fue aquí dónde hace 61 años su abuela Maria Pla inventó esta 'delicatessen'. La popularizó Magí, padre de Josep Maria, que con una combinación de carisma, gracia, una contundente salsa picante y una receta secreta, creó la leyenda.

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La Mundana
© Maria Dias
Restaurantes, Cocina creativa

La Mundana

Llenan cada noche gracias a una fórmula infalible: vermuts y tapas creativas para el comensal intrépido, que quiere ir más allá de las croquetas. Un local agradable con un pequeño comedor, un espacio en la entrada con mesas altas y un par de pequeñas barras. Y una ubicación privilegiada en el barrio de Sants.Cabe decir que si a Alain Guiard, chef y copropietario de La Mundana, le hubieran dicho, cuando abrió Santa Burg, que la calle de Vallespir llegaría a ser una zona privilegiada, habría reído –o llorado– muy fuerte. Y es que debió escuchar de mil maneras que su hamburguesería gourmet fracasaría porqué se encontraba fuera de los circuitos gastronómicos ortodoxos. "Y no sólo no ha fracasado –explica Marc, su socio, que se incorporó a la Santa Burg un año después de su apertura–, sino que ha ido tan bien que La Mundana ha acabado siendo su evolución natural" .Estaban tan tocados por las musas en Santa Burg que estaban haciendo "cosas muy elaboradas, demasiado para una hamburguesería". "Y queríamos desarrollar esta línea creativa", afirma. Así fue como encontraron un local al lado y nació La Mundana, que debe su nombre a una serie de platos del mundo que encontramos en la carta, todos revisados ​​con imaginación y respeto, con un talante que se encontraría entre el Mano Rota y la Volátil: la voluntad de jugar con texturas y sabores sin dañar la esencia de la materia prima.¿Ejemplos? Un tataki de atún con perfumes de Asia, fresco y divertido; o un pulpo con tocino ibérico, pres

O'Retorno

icon-location-pin L'Antiga Esquerra de l'Eixample

Alerta. Desde fuera, este bar gallego –breve aspillera esquinada– puede parecer que se caiga a trozos –de hecho, el cartel se está desguazando– y quizás nunca entraríais. En la barra, de bar Manolo hardcore, es donde se desarrolla la acción: la simpatía es de bar de toda la vida –tapa con la caña!– y podéis comer desde unas raciones de producto acojonante y muy muy hecho, hasta un pulpo a la gallega sobrenatural o una merluza fresquíssima – con media ración basta, os saldrá mejor de precio, son enormes– como platos más de batalla (tripa a la gallega, oreja). Desconfiad de los lugares que enseñan la foto del plato: este es la excepción!

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Balius
©Ivan Giménez
Restaurantes, Española

Balius

icon-location-pin El Poblenou

Es necesario conocer Balius: una coctelería especializada en vermut del bueno y cócteles de vermut, que para comer ofrece un repertorio de salazones, tapas y platillos de Aragón y Castilla, sobre todo. Cosas como el 'lomo de orza'-fino lomo de cerdo marinado con alioli y limón-o el 'atascaburras', un plato de bacalao que ya estaba documentado en el Quijote. Su cocina es ininterrumpida, y el producto es de proximidad, y ecológico en la medida de lo posible. También són especialistas en pescado sostenible.

El Xampanyet
Scott Chasserot
Bares y pubs, Bares de tapas

El Xampanyet

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

El cava y el vermut riegan las tapas sencillas pero efectivas de este sitio que acoge tanto a turistas como a nativos.

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Bares y pubs

El Jabalí

icon-location-pin Sant Antoni

Este bar-charcutería, con aires de Paral·lel clásico, es un lugar inmejorable para comer unas tapas superlativas -maravillosas bravas y ensalada de pollo- y probar el buen vino y embutido. Así como para apoyarse en la barra y dedicarse a observar la fauna que pasa.

Time Out dice
Bares y pubs, Bares de tapas

Gata Mala

icon-location-pin Gràcia

  Este bar con nombre libidinoso es uno de los secretos mejor guardados de las cumbres de Gràcia. Precios ajustados, generosidad con las tapas - son gratis por cada consumición-, cañas estratosféricas, gin-tonics de traca, un calor especial y sentido del humor en los distintivos de género de los lavabos: "Aquí los gatos buenos, aquí las Gatas malas". No te quedéis con las ganas y ve a conocerlo. 

Time Out dice
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Bares y pubs, Bares de tapas

Pan & Oli

icon-location-pin Sants

En el corazón de Sants, este bar de tapas y platillos quiere remontarse a las raíces de la tradición catalana con un punto juguetón y creativo. Y relamente lo hacen muy bien. Buenas tapas, unas bravas dignas de probar, en vaso, y un menú de mediodía muy recomendable son sus credenciales.

Restaurantes

Las Delicias

icon-location-pin Horta - Guinardó

Poca gente va al Carmel si no es porque vive allí, y es una lástima porque hay más sinceridad es sus calles empinadas y en sus casas excavadas en la roca que en todo paseo de Gràcia. La terraza del Delicias se sujeta de milagro. Nace torcida y termina de la misma manera porque, como todo en el Carmel, está en una cuesta. ¿Y qué importa? Las desgracias se olvidan con un boquerón en la mano. Hacen unos calamarcitos buenísimos, ensaladas rusas de campeonato, bravas y una lista de tapas que siempre sirven con generosidad. Desde sus sillas se ve la entrada al parque del Guinardó. Podréis hacer una bonita excursión al parque Güell.

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Restaurantes

Lata-Berna

Juanjo Martínez, quien fue chef ejecutivo del Hotel Arts y mil cosas más, ha abierto un bar de tapas ceativas con razón de ser, es decir, que la receta se justifica. Encontramos platos muy pensados​​, como una burrata con humo de romero y compota de tomate y muesli, pero también clásicos de toda la vida con presentaciones impactantes, como unas patatas de Olot con una malla metálica que evoca las montañas de la Garrotxa.

Restaurantes

Casa de Tapes Cañota

icon-location-pin El Poble-sec

El Cañota es un bar de tapas marineras de inspiración gallega con muy buenas referencias. Es el hermano pequeño del reputado Rías de Galicia, uno de los grandes restaurantes gallegos de la ciudad y del Estado. La oferta del Cañota es la de toda la vida: pescado y marisco, patatas bravas, pulpo a la gallega, ensaladilla rusa, cañas y vinos. Todo de la mejor calidad y en un local desenfadado en el que hacer una comida de celebración o cenar al salir del Lliure, el Mercat de les Flors y del BTM, que están al lado.

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Tapeo
©MariaDias
Restaurantes, Cocina creativa

Tapeo

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Tapas clásicas muy bien elaboradas y platos de cocina catalana de toda la vida con un giro de creatividad. Esto es lo que ofrece el Tapeo, y la verdad es que en un lugar como la calle Montcada, epicentro guiri, lo hace a un precio que cuesta de creer. Esto no es una trampa para turistas: es un bar de tapas de primera: al frente hay Dani Rueda, quien fue jefe de cocina del Tapaç24. Canelones de morcilla, calamares a la catalana, judías de Santa Pau ... Pedid por el comedor, más tranquila que la barra, claro.

Restaurantes

El Vaso de Oro

icon-location-pin La Barceloneta

Es un tópico pero es cierto: El Vaso de Oro es uno de los lugares donde mejor tiran la caña en toda la ciudad. Esta hace que en su barra se deba practicar una modalidad mucho menos placentera: la de los codos para llegar hasta la birra. A pesar de esto, como decíamos, vale la pena por la calidad y variedad de sus cervezas. Y de sus tapas: bravas, anchoas, albóndigas con sepia son los mejores amigos de la cerveza.

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Betlem
©IvanGiménez
Restaurantes, Bar de bocadillos

Betlem Miscel·lània Gastronòmica

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

No hace muchos años, el Betlem era un colmado. Situado en la misma esquina donde detuvieron a Salvador Puig Antich en 1973, el Betlem ayudó a educar los paladares de los vecinos del Eixample post olímpico, con una variedad de productos que evidenciaban que había vida gustativa fuera de los grandes supermercados o de las pequeñas tiendas ancladas en el tiempo.Con una clientela tan bien acostumbrada, Víctor Ferrer, cocinero educado en grandes cocinas, tomó una decisión lógica y dio seis pasos hacia adelante: cerrar el colmado para convertirlo en un bar de tapas y degustaciones llamado Betlem Miscel·lània Gastronòmica.

Time Out dice
La Xula Taperia
©ElisendaPons/ElPeriódico
Bares y pubs, Bares de tapas

La Xula Taperia

icon-location-pin Vila de Gràcia

Combinación interesante: La Xula Taperia mezcla la efervescencia madrileña de la caña y tapa -con cada bebida ponen un bocado gratis- con la cocina creativa. Sus cañas están tiradas de una manera inmejorable, y las tapas se asimilan a la cocina creativa en pequeño formato y ánimo muy informal. ¿Ejemplos? La torta con tataki de atún y mostaza o el burrito de 'pringá' -la carne del asado andaluz-, espinacas y queso.

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Restaurantes, Catalana

La Pubilla del Taulat

icon-location-pin Sant Martí

Local veterano que todavía mantiene el negocio de vender vino a granel. Las tapas están hechas al momento, como las bravas y los chocos. Uno de los sitios más antiguos y más recomentables para tomar el vermut en el barrio obrero y marinero.

Bodega 1900
©MariaDias
Bares y pubs, Bares de vinos

Bodega 1900

icon-location-pin Sant Antoni

Detrás de esta bodega está la inteligencia de Albert Adrià, que sólo tiene que cruzar la calle para entrar en el Tickets. Por lo tanto, entenderá el lector que con el apellido Adrià al timón de la cocina, esta bodega es innovadora a pesar de que trate de ser fiel a los sabores que imperaban en los locales de comidas de principios del siglo XX: los ahumados, la salazón, el carbón y el escabeche. Una nueva mirada que permite hacer un viaje placentero al pasado sin abandonar una mentalidad que trata de adaptarse al siglo de los cibernautas.

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