Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right El Gòtic

El Gòtic

Conoce los secretos del barrio con más valor histórico

Cathedral
Catedral de Barcelona
Advertising

Es un buen punto de partida para conocer Barcelona. Empieza bajando La Rambla, bella y bulliciosa, y piérdete por las callejuelas medievales y las plazas del casco antiguo. Para admirar la arquitectura de la ciudad, llega hasta la plaza de Sant Jaume y visita los dos edificios de gobierno, el palacio renacentista de la Generalitat y la fachada neoclásica del Ajuntament.

Restaurantes de el Gòtic

Restaurantes, Catalana

Agut

El Gòtic
5 de 5 estrellas

Barcelona tiene la riqueza de disponer de algunos lugares que con el paso de los años mejoran. Uno de estos casos es el Agut de la calle Gignàs, uno de los primeros restaurantes que conocí cuando llegué a Barcelona en los años setenta. Allí supe que existía el alioli y a partir de entonces viví grandes momentos y grandes decepciones...

Restaurantes, Cocina creativa

Allium

El Gòtic

Un local luminoso, limpio, que invita a entrar y una cocina a la vista protegida por un cristal. La carta se estructura en «para picar y compartir» (conservas de calidad, fritos con aceite de oliva, embutidos y quesos artesanos...) y en «hecho en casa» (platos como huevos fritos con chistorra o bacalao confitado y cremoso de patata y pimienta roja).

Advertising
Restaurantes

El Bar de l'Antic Teatre

Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera
5 de 5 estrellas

Hoy, el Antic Teatre y su enorme terraza anárquica, llena de vida humana y vegetal, inseparable de lo que pasa en el underground, es un auténtico oasis: uno de los espacios con más encanto del centro. Tened en cuenta que funciona al estilo hazlo tu mismo: no se puede reservar mesa y tenéis que hacer el pedido en el bar y llevaros la bebida fuera. Es la principal fuente de ingresos del centro social y cultural que regenta el espacio y punto de encuentro entre artistas, vecinos y colectivos.

Restaurantes

La Plata

El Gòtic
5 de 5 estrellas

Las tres tapas imprescindibles de este emblemático bar donde deberéis comer de pie son el pez azul frito (Los pescaditos), la ensalada de tomate, cebolla y aceitunas y el pincho de morcilla. Para atribuir más sentido a su apodo y porque aquí se acaba la carta de La Plata: el pincho de anchoas, lozanas y consistentes, ¡las mejores! ¿Para qué nada más si lo que hacen ya es bueno? Hace más de 30 años que se dedican a freír pescado. Os sentiréis como en las tabernas de pescadores de antes. ¡Buen trato, buena comida y buen vino!

Advertising
Neri
©Scott Chasserot
Restaurantes, Mediterránea

Neri

El Gòtic
4 de 5 estrellas

Todo el que hay en el Neri es especial, como si quedara impregnado de la belleza de la plaza más bonita de Barcelona, la plaza de San Felipe Neri. Como en el hotel, singularidad y exquisitez reinan en la planta baja. El restaurante ofrece una cocina creativa y delicada que promueve la gastronomía catalana y el producto local. Si hace buen tiempo, aprovechad para hacer la última copa en la terraza del hotel, de las mejores de la ciudad.

Bares y pubs

Babia

El Gòtic
4 de 5 estrellas

En Ciutat Vella cada vez es más difícil separar el grano de la paja, con tanta franquicia y locales sin alma que buscan la masa de turistas. Encontrar una tasca como Babia es un regalo de Dios. Este local humeante es un bar castellano en Barcelona, felizmente desubicado, que sirve cecina de León, patatas con 'mojo', bocadillos de 'lacón', con el acompañamiento de Mahou, jazz y buenas canciones. En Babia, por suerte, el tiempo no pasa o pasa suficientemente lento como para subir a la higuera de las horas tranquilas. ¡Viva los oasis como estos!

Advertising
Bar Pulpería Celta
© Bar Pulpería Celta
Restaurantes

Bar Pulpería Celta

La Barceloneta
3 de 5 estrellas

¡Todavía quedan, de buenos, en el Gótico! Esta taberna gallega hace muchos años que se aguanta con pie firme gracias a una barra llena de tapas que hacen volar la vista arriba y abajo. Su especialidad, tratándose de un bar gallego, es el pescado. Boquerones en vinagre, chipirones, pulpitos a la plancha, calamares, navajas y, por supuesto, su pulpo a la gallega, tierno y con el punto justo de picante, que, como gallego auténtico que es, sirven sin patata hervida debajo. 

Restaurantes, Libanesa

Bistrot Levante

Barcelona
3 de 5 estrellas

En la cocina, el chef de Nueva York Nick Hosea –ciudad donde triunfa esta visión del Oriente Medio 'cool'- ha dispuesto una carta de noche corta y para mojar pita: un shawarma al plato con vino tinto con pasas, ensalada de pepino y yogur de comino, o unas más contundentes y deliciosas albóndigas de carne con calabaza asada y tahini. Y al mediodía, por 12 euros, entrantes cremosos y variados (hummus, yogur de eneldo, zanahoria picante y tabule) y plato del día vegetariano (¡excelente shakshuka!). O carnívoro, más bebida y postre. 

Advertising
Restaurantes, Francesa

Caelis

Dreta de l'Eixample
5 de 5 estrellas

Romain Fornell, quien fue niño prodigio de la alta cocina en Barcelona, es la única estrella Michelin de un cocinero francés de Barcelona. Durante años en el hotel Palace, Fornell lo trasladó al Hotel Ohla, desde donde ha continuado la trayectoria de un restaurante que ostenta una estrella Michelin desde el 2005. Aquí encontraréis una cocina llena de audacia pero con un espíritu clásico impecable, vehiculada en dos menús degustación. Y entre semana, un menú de mediodía, alerta, a 42 €, generoso: bebidas, postres y cafés incluidos.

Cantinho brasileiro
©MariaDias
Restaurantes, Brasileña

Cantinho Brasileiro

El Gòtic
3 de 5 estrellas

En el Cantinho Brasileiro dicen que han comido brasileños célebres como Ronaldinho y Carlinhos Brown. Hacen cocina popular de este país desde hace más de veinte años. Ahí comeréis, por ejemplo, coxinha, una especie de croqueta de pechuga de pollo desmenuzado y rebozado con pan rallado, jugosa por dentro y muy sabrosa gracias a un toque secreto. No fallan los platos fuertes de esta gastronomía como la feijoada, judías negras guisadas con carne de cerdo y acompañadas de harina de mandioca.

Advertising
Restaurantes, Española

Capet

Ciutat Vella
5 de 5 estrellas

En el Capet hacen una cocina de características muy propias, refinada, sabrosa y donde cada ingrediente juega un papel importante con el resultado final de la excelencia. Sencillo es el espárrago blanco cocinado de manera diferente a la habitual, crocante y sabroso, acompañado de botarga, hinojo y eneldo, una combinación exquisita. También es muy recomendable el tartar de tomate con anguila ahumada, chips de cilantro, hojas de mostaza y orégano. Y por supuesto, el plato fuerte que borda el chef en el Capet originario, el pichón. Probad las croquetas de pollo con kimchi, la mejor manera de empezar. 

Cecconi's
© Maria Dias
Restaurantes, Italiana

Cecconi's

4 de 5 estrellas

El Cecconi's se ha consolidado como una referencia de la cocina italiana de Barcelona. Triunfan platos como un vitello tonnato, unos ñoquis a la romana, y la focaccia que te dejan  como tentempié y con un aceite excelente. Hay comida italiana de primera categoría: la pasta hecha a mano, pero también mariscos y peces cocidos al carbón, como un bacalao con lentejas, coliflor y salsa verde y los excelentes espaguetis con langosta y guindilla. Tienen una carta de brunchs que (¡oh!) ¡ofrece pasta! ¿Quién es el valiente que se atreve a desayunar unos pappardelle con ragù de pato?

Advertising
El Cuiner de Damasc
© Scott Chasserott
Restaurantes, Siria

El cuiner de Damasc

4 de 5 estrellas

Seguramente os ha pasado que a la hora de buscar un buen shawarma tenéis dudas serias sobre a dónde ir. Haréis bien en tener presente El Cuiner de Damasc, un sitio donde los shawarmas tienen gusto auténtico. Y qué tiene que no tienen otros? Pues carne de ternera y pavo, muy poco habituales en los shawarmas pero muy saludable porque la cantidad de grasa es muy baja. Solo hacen de este tipo y traen especias, tomate, salsa de yogur y picante al gusto del consumidor. 

Paddy Flaherty
©Iván Moreno
Restaurantes, Irlandesa

Flaherty's Irish Bar

El Gòtic
3 de 5 estrellas

De entre todos los pubs que parecen museos, punto de fuga para turistas que decaen y botellódromos con tréboles por todas partes, este se encuentra un escalón por encima de los otros. La cocina aquí es notable –el pastel de carne, la comida preferida de todas las modelos, es impresionante–, tienen grifo de Grolsch y una distribución del espacio que aprovecha a la perfección los grandes ventanales y el espacio diáfano en que se ubica. También cuenta con una pequeña terraza, sólo recomendable para los que les gustan las emociones fuertes y ruidosas, y con sala de billar.

Advertising
Restaurantes, Vegetariana

Govinda

El Gòtic
3 de 5 estrellas

Cuando ser vegetariano era outsider y no mainstream, en Barcelona abría el Govinda que, además, tiene influencias indias. La gastronomía india tiene un amplio abanico de cocina vegetariana dado que hay varias comunidades que tienen un profundo respeto por los animales. El Govinda tiene algunas opciones también veganas. Para más exotismo, no sirve bebidas alcohólicas, como marca la tradición india vegetariana. Tiene un menú de mediodía con incorporaciones de cocina asiática, que es excelente y que hacen extensivo el fin de semana, una carta de buenas especialidades indias y un buffet libre de ensaladas.

Grill Room Bar Thonet
Maria Dias
Restaurantes

Grill Room - Bar Thonet

3 de 5 estrellas

Grill Room propone una cocina abierta todo el día que permite hacer unas tapitas de aperitivo o una cena de alto copete. La oferta gastronómica va desde unas croquetas de pollo realmente buenas o unos buñuelos de bacalao, a un arroz negro greñal, un filete tierno y sabroso, con calabaza de acompañamiento, o una raya con mantequilla, espinacas y alcaparras. Ojo, que si no miras los precios y pides de corazón, puedes quedarte un poco tieso con el tiquet (que sube hasta 40 euros sin vino). El menú de 15 euros es una buena opción para dejarse cautivar por Thonet.

Advertising
Restaurantes, Comida rápida

Hard Rock Cafe

Ciutat Vella
3 de 5 estrellas

Las hamburguesas XXL que hacen necesitan al menos un día de ayuno. A pesar de ser una franquicia internacional, el Hard Rock es una referencia de cocina estadounidense. Y, como bien sabéis, hay vida más allá de la hamburguesa. Es de rigor hablar de la oferta de carnes ahumadas típicas de la cocina vaquera, como el Pulled-pork (cerdo asado y deshecho) ahumado y con salsa barbacoa delicioso. Para los más valientes, de postre está el hot fudge brownie, una copa gigante con helado de vainilla y chocolate caliente deshecha sobre un brownie casero. 

Restaurantes, Cocina creativa

Informal

El Gòtic
4 de 5 estrellas

El Informal es un restaurante 'cool' ubicado en el hotel The Serras, con una propuesta desenfadada de tapas y platillos con productos frescos. Las anchoas, de l'Escala, son fantásticas, como también lo es un carpaccio de gambas de Palamós que se ha convertido en uno de los platos estrella. Aquí, la modernidad 'gastro' pasa por la brasa. El producto, con el toque maestro del humo y mano de autor - parrillas vascas, argentinas y japonesas- se concreta en platos que son el paradigma platónico del sabor: unos 'ceps' a la brasa con pesto de hierbas, higos, piñones y parmesano, por ejemplo.

Advertising
Restaurantes

IRATI Taverna Vasca

El Gòtic
3 de 5 estrellas

En caliente, un buen ejemplo de la cocina del IRATI sería el pastel de cabracho sobre una base de nata agria y huevo. O una rebanada de pan que es un pequeño imperio de sobrasada con miel, manzana y queso idiazabal crujiente. En frío, hay que apreciar la elaboración de un combinado de pimientos del piquillo, atún, pasta de anchoas y puerro frito. Y de postre, nada mejor que lo que ellos han bautizado como Picor orgásmico: queso de cabra con nueces y mermelada de frambuesa y crujiente de pimiento.

Bares y pubs, Izakaya

Kak Koy

4 de 5 estrellas

La brasa japonesa es la especialidad del Kak Koy, la versión bar y gamberra del Koy Shunka. De aquí salen especialidades de fusión que son marca de la casa. Como, por ejemplo, el pulpo con pepino o unas magistrales alpargatas con uva y grasa de wagyu, o una mucho más directa y buenísima chuleta de wagyu. Hay dos barras y los cocineros hacen de camareros. Es decir, la cocina ocupa el comedor, o al revés, y esto permite a los comensales entrar casi en la cocina.

Advertising
Restaurantes, Japonesa

Koy Shunka

El Gòtic
5 de 5 estrellas

El hermano gemelo del Shunka es la evolución sofisticada de este; su carta, larguísima, te pide que escojas el menú de ocho platos para tener una perspectiva general de su excelso magisterio del sushi.

Bares

Bares y pubs

Bar Mingus

El Gòtic
5 de 5 estrellas

El Mingus es una rareza entre los bares para turistas del Gòtic, igual que Charles Mingus también era el músico de jazz negro que, en aquella época, se atrevía a tocar un instrumento de blancos. Entre tanta melodía desafinada de pinchos de plástico, el Mingus entona con unas sabrosas albóndigas y una ensaladilla rusa de concurso. Tiran la caña como Dios manda.

Restaurantes, Cafés

Granja La Pallaresa

El Gòtic

Las colas de gente os indicarán dónde están las mejores granjas de Petritxol. Una es La Pallaresa, que ofrece desayunos y meriendas superlativos desde 1947. No hay ninguna duda de que el clásico chocolate a la taza y un suizo de antología son los grandes protagonistas de esta antigua lechería.

Advertising
Can Conesa
Scott Chasserot
Restaurantes, Bar de bocadillos

Can Conesa

El Gòtic

Es un clásico capaz de provocar largas colas en la plaza de Sant Jaume. Sus bocadillos lo merecen, probad el caliente de roquefort, el de cocido y salsa de Marta y los frankfurts, también para celíacos.

Bares y pubs, Coctelerías

L'Ascensor

El Gòtic
3 de 5 estrellas

En la barra, además, apuestan por la coctelería de la vieja escuela, muy discreta, de épocas pasadas, un poco rupestre, incluso, pero ejecutada siempre con muñeca honoris causa. Por cierto, cuando salgáis, no os dejéis llevar por los efectos del Bloody Mary.

Advertising
La Granja
Scott Chasserot
Restaurantes, Cafés

La Granja

El Gòtic

La Granja es una preciosa cafetería del Call que nació en 1872 en plena efervescencia modernista, que mantiene un encanto que empieza en su magnífico portal y acaba en los restos de muralla romana que hay en su interior. En medio está un local de paredes de piedra, mesas de mármol y sillas de madera, donde nos espera una carta llena de pasteles, chocolates, tes en infusiones, refrescos, bocadillos, licores –buenísimos los de de endrina, la ratafia y el martinet– y cafés, muchos cafés. Sorprenden la gran cantidad de combinados que tienen y que complican deliciosamente el momento de escoger. ¿El café con miel? ¿Con soja? ¿Mejor el americano? ¿O quizá el mexicano –café, canela y lima? ¿Y el marroquí –con canela y pimienta negra? Sean estos o sean un simple cortado, os complacerá la atención con que se sirven los cafés en esta casa –su espuma densa, espolvoreada con un poco de cacao, el aroma, el sabor –, el trato familiar que ofrecen a los clientes, la sonrisa siempre presente, el agradable hilo musical, el paso lento de las horas, la tranquilidad y toda la tarde por delante para disfrutarla.

Las Cuevas del Sorte
©Irene Fernández
Bares y pubs

Las Cuevas del Sorte

El Gòtic
3 de 5 estrellas

Qué bien se vivía en las cavernas, amigos míos. No teníamos problemas de hipoteca, no sufríamos escapes de agua, no teníamos que soportar vecinos con síndrome de Diógenes. Por eso me gusta Las Cuevas del Sorte, porque está decorado como si fuera una gruta ancestral y porque entrar es como volver a aquellos tiempos en que el hombre tenía bastante con un garrote y unos calzoncillos de piel de mamut para ser feliz.Este curioso bar es un agujero esculpido en la piedra del sombrío calle Gignàs, una de las arterias más malolientes del Gótico. La planta superior del local es una locura: las paredes blancas, con todo tipo de desniveles, imitan las formas caprichosas de una cueva y todo el espacio está recubierto de incontables de estalactitas. Y hay por todas partes, incluso bajo la barra!La cueva, donde se accede a través de unas puertas de madera que parecen excedentes de los decorados del Señor de los Anillos, es la gran atracción del local y tiene un aroma caribeña especial. Pero tampoco se queda atrás el sótano, una habitación sombría donde reposa un negro de madera terrorífico que parece sacado de una película de vudú de serie Z.Las Cuevas del Sorte es un lugar entre misterioso y circense, una experiencia que se debe completar con los cócteles (6-7 €), servidos con cartas esotéricas como posavasos. Si no deseáis probar los deliciosos mojitos, optad por las recetas con zumos de frutas, la especialidad de la casa, y dejaos embriagar en esta gruta donde no cabe el aburrimiento: si

Advertising
Bares y pubs

Polaroid Bar

El Gòtic
4 de 5 estrellas

Los ojos llorosos de ET, el erotismo de calentador de Eva Nassarre, la alegría Titanlux de Cyndi Lauper y suena en la radio el nuevo single de Duncan Dhu. No es necesario calendario, porque el tufo a ochenta y colonia Chispas se siente desde aquí. Quiero apuntarme a karate, madre, con el señor Miyagi y acabar de una vez el cubo Rubik, y volver a ver de nuevo Regreso al futuro. Esta época se captura con Polaroids, las máquinas que sin saberlo se adelantaron a la impaciencia de ver cómo de ancha era nuestra sonrisa Profiden.El bar Polaroid es un mausoleo de los 80, un homenaje a las instantáneas con recuadro blanco. Vinilos, cintas de VHS y las famosas cámaras rellenan las paredes poco iluminadas, como un decorado de La Bola de Cristal. El color se lo lleva la barra, de donde cuelgan lámparas fluorescentes de este milenio que fagocita la nostalgia y hace colgantes. El gentío se abalanza ya a partir de las siete de la tarde porque es un bar, como los de antes, donde uno entra para avanzar la noche. La cerveza tiene precios de los ochenta, un euro la caña pequeña. Junto a una figurita de Betty Boop, una pelirroja de labios tan rojos como los del dibujo animado charla animada con una amiga en un taburete forrado de tiras cómicas. De la pared cuelga un traje de superhéroe que lleva en la pechera una CH de ropa amarilla. Se pasea por delante un chico que también se ha visto como un superhéroe esta tarde cuando se ha repasado el espejo de casa y el vidrio le ha devuelto la imagen de

Restaurantes

La Plata

El Gòtic
4 de 5 estrellas

També conegut popularment com Los Pescaditos, pel seu peix blau acabat de pescar ben fregidet. Tenen vermut de la casa Perucchi, dels més antics de Catalunya. Fer el vermut aquí és sentir-se com un rei, dins una tasca d'aquelles que semblen de prinera línia de mar a Càdiz. Només preparen peixet fregit, amanida de tomàquet i un pinxo de botifarra, tot boníssim.

Advertising
Nevermind
© Laura Serrano
Música

Nevermind

El Gòtic

El Nevermind resulta un ejercicio de nostalgia curioso. En este umbrío, cargado y suciote bar, honran el rock de Seattle y tienen a Kurt Cobain como el hijo del Espíritu Santo. Greñas, surferos, Alice in Chains a toda leche y, curiosamente, mucha gente joven.

Bares y pubs

The Bollocks Bar

El Gòtic

Bar roquero de excelente decoración y cerveza barata con música de fondo que nos transporta a la época de Guns'n'Roses. También encontraréis un maniquí de Eddie de Iron Maiden, sentado en el váter, colgado de la pared. ¡Oh yeah!

Advertising
Restaurantes, Vegetariana

Juicy Jones

El Gòtic

A primera vista os parecerá un bar rasta ideal para tomar un zumo natural después de un rave antológica. Pero la verdad es que en el Juicy se puede comer variado y bien: ensaladas y platos exóticos, platos guisados de influencia india.... y de manera más informal, batidos, zumos diversos y bocadillos muy trabajados. Siempre trabajan con producto ecológico y su carta es totalmente vegana.

Bares y pubs

Babia

El Gòtic
4 de 5 estrellas

El centro de Barcelona es un campo de minas: esquivamos franquicias y manadas de descerebrados clónicos por todas partes y de vez en cuando, desesperados, desencantados, a punto de subir arriba del todo del hotel vela y lanzarnos de cabeza, encontramos un atajo, un puerto franco que nos arropa: y es casa. Cerca del agujero negro de la catedral hay una taberna. Una taberna taberna, sin aditivos, sin propinas modernas: un lugar para comer y beber, donde tomar algo con cuatro croquetas, o un vinito y un plato de cecina (del Bierzo: garantía de calidad). Es el Babia de Chico, un extremeño que congrega, que propicia el encuentro. Entras y arriba a la derecha ves una foto muy bonita, en blanco y negro, de un hombre fumando. Un primer plano. “Es Jordi, un amigo de la casa. Está muerto. Un artista”, dice el camarero, Joan. Toda la taberna está llena de cuadros de amigos, un toro hecho con humo, una fotografía de José Tomàs en plena faena, un busto de Camarón en un rincón... En la larga barra de madera –com debe ser– hay un hombre solo tomándose una caña: no tarda en entrar un visitante ocasional y enseguida se ponen a hablar, y entre estos y el de al lado y el camarero que se añade se crea esa curiosa mezcla de jaleo y compañía de los bares de toda la vida. Por el Babia pasan clarinetistas, abogados, trapecistas, cocineros y todo va haciendo chup-chup y de vez en cuando la olla se destapa y pasa algo. En el fondo de local hay un piano y una guitarra. A veces, tarde, llegan un par

Advertising
Restaurantes

Bliss

El Gòtic

Una buena carta de ensaladas y pasta, también con platos fríos de degustación de quesos, jamón o salmón ahumado. Es extraño que una terraza no se sitúe justo delante de la cafetería de la que es propiedad, pero en el callejón donde se encuentra el Bliss no hay otra opción. A pocos metros, justo en medio de la plaza Sant Just, encontraremos las sillas atentas al sol que se pelea con los muros de piedra. En épocas como la primavera, es un privilegio sentarse en esta teraza en medio del Gótico, leer el periódico y tomar un café o un zumo fresquito.

Restaurantes, Cafés

Dulcinea

El Gòtic

Transformada de taberna a granja, en el Dulcinea preparan un chocolate excelente. Los más lamineros podréis acompañarlo de ensaimadas y croissants.

De compras por el Gòtic

Sombrereria Mil
©Scott Chasserot
Tiendas, Sombreros

Sombrereria Mil

El Gòtic

Imposible no fijarse en los escaparates de esta tienda centenaria, que desde 1917 ha vestido las cabezas de toda clase de gente de la ciudad. Se exhibe con originalidad y encanto lo que encontraréis dentro: panamás, sombreros cinematográficos y de época, minitoquillas de ceremonia, gorras... La oferta es tan extensa en cuanto a marcas y precios que, de nuevo, será imposible salir sin tu sombrero ideal.

Tiendas, Vestidos de novia

L'Arca

El Gòtic

Hay piezas de ropa que resisten el paso del tiempo, que están cargadas de historia. Son las protagonistas de L'arca, la tienda del barrio Gòtic dónde conviven, como tesoros, ropa de novia y ajuares, sábanas, mantelerías y otras antiguidades textiles, desde el siglo XVIII hasta el XX.

Advertising
Eliurpí
© Eliurpí
Tiendas, Sombreros

Eliurpí

El Gòtic

Eli Urpí estudió diseño gráfico, pintaba y esculpía vestidos, pero se enamoró de la sombrerería. Empezó haciendo tocados y pronto la atrajeron los sombreros. Se fue a París, con siete creaciones propias que vendió en la tienda de la plaza de Estienne-d'Orves, y volvió a Barcelona con tres sombrereras llenas de material del 'Marché aux pulgas'. Fue entonces cuando tomó conciencia de que se había convertido en artesana de sombreros, de forma autodidacta. En su cálida tienda del Gòtic, también os sorprenderán las pequeñas colecciones de ropa hechas con las telas antiguas y estampados retro.

Tiendas

Sabater Hnos. Fábrica de jabones

El Gòtic

Los jabones artesanales de Eliana Sabater representan la tercera generación de una casta argentina de origen mallorquín que ha hecho de la fabricación de jabones su negocio familiar. Tienen cerca de treinta fragancia que haran las delicias de vuestra piel: desde las más clásicas como las de jazmín y rosa hasta las más sorprendentes, de melón, violeta o chocolate. También os podréis lavar las manos con pétalos de jabón, con una baldosa de Gaudí e incluso con una pastilla con mensaje reivindicativo. La imaginación de estos maestros jaboneros no tiene límites.

Advertising
Tiendas, Zapatos

UK Look

El Gòtic

Es la tienda que más flequillos y chapas de Quadrophenia ha visto en todo el Gòtic. Uk Look es lo más parecido al armario soñado de un anglófilo irreductible. Se ha especializado en ropa mod y trabaja con las principales marcas del sector. Es una de las pocas tiendas, por no decir la única, que vende parcas mod de verdad, y además, tiene el muestrario más amplio de Barcelona de zapatos, botines, mocasines y creepers 100% british. Elegancia, abrigos que molan, camisas con estilo: un puñetazo en el estómago de los fans de Desigual.  

Sombrería Obach
©Scott Chasserot
Tiendas, Sombreros

Sombrerería Obach

El Gòtic

En 1927 José Obach cogió una tienda de sombreros de señora y la convirtió en una de artículos exclusivos para hombre. El ritual era el siguiente: cuando entraba el cliente se le ofrecía una silla y se ponía el cenicero encima del mostrador. Fumando con tranquilidad, el habano duraba alrededor de una hora y después de los 60 minutos el hombre había comprado un par de sombreros. Los más clásicos, en los mismos muebles, encontrarán Borsalino, Steson, Mays y panamás. Las mujeres también podrán mirar, provarse y salir con un sombrero puesto.  

Advertising
The Room
© The Room
Tiendas

The Room

Una de las peluquerías más cool de la ciudad se encuentra en el piso de arriba de una tienda de ropa donde podréis encontrar moda urbana casual y marcas nórdicas. La tentación vive en cada rincón de este espacio en forma de zapatillas, camisetas, bolsos y peinados increíbles.

La Manual Alpargatera
©Tina Schmechel
Tiendas, Zapatos

La Manual Alpargatera

El Gòtic

Caminando por Barcelona, es muy probable que veáis a gente calzando alpargatas. Si queréis tener vuestro propio par hecho a mano y a muy buen precio debéis ir a la Manual Alpargatera. Está abierta desde 1940, y aquí encontraréis todos los colores y estilos de alpargata que podáis imaginar. Aunque parezca mentira por el tipo de producto, es habitual que se formen colas, así que recomendamos ir un poco antes de que abran.

Advertising
Humus
© Maria Dias
Tiendas

Humus Vestir Sostenible

Ciutat Vella

El respeto por el medio ambiente, la salud y los derechos de los trabajadores son la piedra filosofal de Humus, la tienda de ropa y complementos éticos ubicada en el Gòtic. Encontraréis marcas como L'Herbe Rouge, las camisetas de Thinking Mu, las propuestas frescas de Armedangles, y el calzado de Nagore, entre otras.

Tiendas

Loreak Mendian

Ciutat Vella

La marca nacida en el puerto de San Sebastián a mediados 90 se ha hecho mayor y cuenta con diferentes tiendas repartidas por el estado, a más puntos de venta internacionales. Para los que buscan vestir 'urban' y de calidad, con un punto fresco y creativo que acompaña la marca desde los inicios.

Qué visitar

Museos e instituciones, Historia

MUHBA Museu d'Història de Barcelona

El Gòtic

De la plaza del Rei a la catedral hay unos 4.000 m2 de excavaciones romanas subterráneas: calles, villas y almacenes de aceite y vino, que fueron descubiertos por casualidad a finales de los años 20, cuando se levantó parte del Barri Gòtic para construir la Via Laietana. Se puede acceder a este laberinto subterráneo por la Casa Padellàs, un palacio de mercaderes del año 1498, que se trasladó piedra por piedra hasta la plaza del Rei.Incluye los centros de la plaza del Rei, el Monasterio de Pedralbes, Vil·la Joana, Park Güell, Santa Caterina y El Call.

Museos e instituciones, Arte y diseño

Museu Frederic Marès

El Gòtic

Frederic Marès coleccionaba todo lo que caía en sus manos, desde cepillos a vasos de ópera y gárgolas. Cuando el Ajuntament le dio un palacio para exponer su colección, el espacio no fue suficiente y acabó llenando otros dos museos en Montblanc y Arenys de Mar. Las exposiciones se dividen en tres partes. El sótano, la planta baja y el primer piso acogen las esculturas que van del período pre-románico al siglo XX, veréis una gran cantidad de tallas religiosas policromadas, tumbas, capiteles y portales de iglesias enteras. En el segundo piso se encuentra el Museo Sentimental, con objetos de la vida cotidiana, como La habitación de las mujeres, llena de abanicos, tijeras de coser y frascos de perfume, y La habitación del entretenimiento, con juguetes mecánicos, marionetas y objetos de fumadores. La tercera gran colección, también en el segundo piso, comprende una habitación destinada a la fotografia, el que fue el estudio de Marès y su biblioteca. Y antes de que alguien me lo pregunte: no es necesario pagar la entrada del museo para disfrutar de esta terraza de cuento. Juntamente con la que se encuentra debajo del porche de la Biblioteca Nacional y la del Museu Tèxtil, son quizás unas de las terrazas más especiales de Barcelona. Aisladas, con vegetación, dentro de un entorno histórico, tranquilas, son las envidia de todas las vecinas.

Advertising
Cathedral
© Olivia Rutherford / Time Out
Lugares de interés

Catedral de Barcelona

Ciutat Vella

Por dentro, la catedral gótica es un lugar que impresiona; las numerosas pinturas, esculturas y el coro central esculpido (construido en 1390) destacan en la oscuridad. La catedral está dedicada a la patrona de la ciudad, Santa Eulàlia, una niña de 13 años martirizada por los romanos en el año 303 a.C. y cuyos restos yacen en la cripta, en una tumba con detalles de las escenas de tortura de la mártir (fue arrojada en un barril lleno de clavos por la vía que hoy lleva por nombre Baixada de Santa Eulàlia).A un lado hay un ascensor que sube al tejado y que permite contemplar unas vistas magníficas del casco antiguo. El claustro es famoso por las 13 ocas blancas (una por cada año de la vida de Eulàlia) y los grabados medio borrados del suelo detallan qué gremio pagó cada una de las partes de la capilla: las tijeras representan a las modistas, los zapatos a los zapateros, etc. El museo de la catedral, en la sala capitular del s. XVII, expone pinturas y esculturas de artistas góticos como Jaume Huguet, Bernat Martorell y Bartolomé Bermejo.

Sinagoga Shlomo ben Adret
Jose Luis Filpo Cabana
Qué hacer, Espacios para celebraciones

Sinagoga Shlomo Ben Adret

El Gòtic

Fue la principal sinagoga del Call (barrio judío de Barcelona) hasta los asaltos de 1391. Es una sinagoga en activo y sede de la Associació Call de Barcelona. Una de las habitaciones es sólo para la oración y tiene algunos objetos interesantes, como la menorá o torás centenarias, y en la otra se conservan las balsas de tintorero que utilizaba la familia que vivía en el edificio hasta que se descubrió su condición de criptojudíos. La fachada del edificio cumple con todos los requisitos religiosos, ya que la sinagoga está orientada hacia Jerusalén y las dos ventanas están a la altura de las rodillas para que la luz del sol entre en esa dirección.

Para salir a bailar

Música, Espacios de música

Sidecar Factory Club

Ciutat Vella

El templo subterráneo del indie rock cumple 30 años con una salud envidiable, una sesión diferente cada día y la certeza de que la gente cool abreva aquí al menos una vez por semana..

Música, Espacios de música

Jamboree

El Gòtic

Imprescindible para los aficionados al jazz, Jamboree ha contribuido en gran parte a poner Barcelona en el circuito de giras de las grandes estrellas del jazz internacional. En los sótanos del antiguo bar Brindis han actuado míticos de la escena del jazz como Bill Coleman, Kenny Drew, Chet Baker, Lou Bennet, Stéphan Grappelli, Kenny Clarke, Ornette Coleman o Dexter Gordon. Su nombre significa "reunión de tribus" en zulú. Y es que Jamboree ha sido punto de reunión de artistas e intelectuales, que se encontraban en la cava de jazz, uno de los lugares culturalmente más activos de la ciudad y motor de la vida cultural en la plaza Reial.

Advertising
Música, Espacios de música

Harlem Jazz Club

El Gòtic
4 de 5 estrellas

Como una farmacia de guardia, así me viene a la mente este local del Gòtic. Si necesitas una dosis de música en directo, el Harlem Jazz Club siempre está. Pocas veces al año te encuentras la sala en silencio. No necesita una cruz verde iluminada a todas horas. Hasta él se acercan los guiris y los barceloneses. Algunos se pierden antes de llegar. Al Harlem se va a ver qué pasa pero, sobre todo, a ver quién toca. A oscuras, sentados en las sillas, o de pie, apretujados en la barra, escuchamos el concierto del pequeño escenario. Bajo el rótulo de neón, se escriben todas las canciones de blues y los gatos solitarios son bienvenidos. El local continúa casi intacto desde que abrió. Conserva la vidriera y una puerta que recuerda a las famosas cabinas inglesas. Como si no quisieran desentonar, los cuadros de las paredes son oscuros. Se han pintado músicos de jazz en tonalidades que casi no se alejan del negro, como si no quisieran molestar. Jazz, blues, funk, reggae se pueden escuchar cada día, depende del grupo. Por estas paredes han pasado la mayoría de músicos del país. Unos dieron sus primeros conciertos y otros han vuelto a tocar al Harlem cuando creían que fuera había demasiado ruido. Albert Pla escogió el Harlem para volver a tocar. Llenó unas cuantas noches con la gente sentada prácticamente en la barra. Aún y así, no hay que esperar a que toque alguien conocido en este local: vale la pena ir esta misma noche para que alguien te hable, como si fuera del barrio de Nueva York,

Macarena
Ivan Moreno
Clubs

Macarena

El Gòtic

Parece que en el bote pequeño está la buena confitura. Aunque no caben más de cincuenta personas, no se cortan a la hora de programar a algunos de los mejores nombres de la electrónica nacional e internacional. Ubicado en un antiguo tablao flamenco, hay un público fiel que pasa cada fin de semana la doble puerta que separa el exterior de una pequeña pista y una barra al fondo del local. Lo mejor del Macarena Club es la facilidad de encontrarse en familia a los pocos minutos.

Advertising
Bares y pubs

Sor Rita

El Gòtic
5 de 5 estrellas

Ingredientes: un chorrito de Carmen de Mairena, una pizca de Pepi, Luci y Bom, una loncha de Paco Clavel, un trocito de Falete, dos gramos de Paca Carmona, la ralladura de un callo de Marujita Díaz y aceite. Muchísimo aceite. Bienvenidos a Sor Rita, posiblemente el tugurio más kitsch de Barcelona, el único bar que ha conseguido colar su foto en la Enciclopedia Catalana para ilustrar la definición de petardeo. El nombre del local (diminutivo castellano para definir a las señoras alocadas) tiene poco de eclesiástico, de hecho es un espacio que atrae pecadores, libertinos y canallas, como la miel a Winnie The Pooh o las chocolatinas a Sloth. Mirad donde vea, encontraréis imágenes que dilatarían las pupilas de Pedro Almodóvar. El techo de la entrada está lleno de zapatos de tacón, tienen un mural gigantesco con imágenes de los principales héroes de Plomalandia (Diana Ross, Alaska, Abba, Boy George), han tenido huevos de colgar un toro de plástico y un vestido de flamenca en una pared; tienen la vigilancia constante de una monja alcohólica ... Sor Rita no da tregua a los televidentes de Intereconomía. Basta con echar un vistazo al altar que han levantado en honor a sus pecadoras favoritas del siglo XX o a la colección de pelucas retro que hay a disposición del visitante embriagado. Este es un agujero único en su especie, el director's cut de Mujeres al borde de un ataque de nervios. Y si veis una tienda de campaña ante la puerta, no se trata de ningún indignado o de una protesta d

Música

La Fianna

Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera
3 de 5 estrellas

Carta de vino nutrida, colección de cócteles bastante correctos –el Sex on the Beach es el mejor–, colores terrosos narcóticos para la vista, aires neohippies para jóvenes de pasta y carta blanca para quienes no saben sentarse como personas normales y necesitan mostrar los agujeros de los calcetines a la concurrencia...

Advertising
Clubs

Marula Café

El Gòtic

Los clubbers más maduritos se emocionaron cuando el famoso Marula Café de Madrid anunció que abría en Barcelona, y no ha decepcionado. Ponen música negra que puede ir desde Sly a Family Stone pasando por Michael Jackson y Fela Kuti, siempre de calidad y 100% bailable.

Bares y pubs

Bar Mingus

El Gòtic
5 de 5 estrellas

El Mingus es una rareza entre los bares para turistas del Gòtic, igual que Charles Mingus también era el músico de jazz negro que, en aquella época, se atrevía a tocar un instrumento de blancos. Entre tanta melodía desafinada de pinchos de plástico, el Mingus entona con unas sabrosas albóndigas y una ensaladilla rusa de concurso. Tiran la caña como Dios manda.  

Advertising
Smoll
Irene Fernández
Bares y pubs

Smoll

El Gòtic

No hay nada igual en Barcelona. Una caja de cerillas vintage que casi pasa desapercibida, un rinconcito retro trufado de luces, sillas y mesas de diseño de los años 60-70, un pequeño orgasmo estético que, si queréis, os podréis llevar directamente a casa. Todo el mobiliario, incluso la vajilla! - Está a la venta. ¿Mi fantasía? Que me toque un Euromillón, entrar y decirle al camarero con una sonrisa: "Te compro todo el bar".

Bares y pubs

Café Royale

El Gòtic
4 de 5 estrellas

Encuentro unos cuantos ejemplares masculinos con gorras de esas de golf que se han puesto de moda y gafas Ray-Ban graduadas. Ellas van elegantes, modernas, perfumadas con Marc Jacobs, hablan diferentes idiomas y están buenas, muy buenas. Nada ha cambiado en este cadáver resucitado. Divino cadáver, por cierto. Ya quisieran muchos volver de la tumba como lo ha hecho el mítico Royale, con un aspecto tan suntuoso, con un brillo tan cegador. Lo mejor, de todas formas, es lo que representa este islote de lujo y diseño ahora mismo en una zona tan degradada y llena de zombis como la pestilente calle de Nou de Zurbano. Tiene mucho mérito que en medio de la inmundicia, se levante este lujoso bar, un trocito de cielo en medio de un infierno de orines, aguas mayores y penumbra amenazadora. El local es una delicia, gracia a un diseño que combina plafones de madera al estilo sauna finlandesa, azulejos de colores y recursos decorativos ultramodernos, como los cojines anaranjados de la pared del fondo o los plafones iluminados de la barra. Es una fusión de modernidad y elegancia muy bien ejecutada y adaptada a un público internacional con dinero en los bolsillos y pasión por el nuevo coolness. Y lo viste todo con música negra actualizada, DJs de la categoría y experiencia de Fred Guzzo y hasta conciertos en la espaciosa sala interior, donde hay jam sessions de flamenco y de jazz. Por cierto, si queréis comer algo antes de poneros finos, tienen un bar de tapas con desembocadura en Escudellers

Advertising