¿Qué es? Es obra del ingeniero Carles Buigas, que ideó un nuevo tipo de fuente-brollador donde el elemento artístico son las formas cambiantes del agua. La Fuente Mágica es una de las últimas obras que se realizaron en el recinto de la Exposición Universal de 1929. Con sus 3.600 tubos y 4.500 bombillas se crean auténticas coreografías que pueden verse durante todo el año en diferentes horarios que se pueden consultar en la web del Ayuntamiento.
¿Por qué nos gusta? Porque al lado veréis el pabellón Mies van der Rohe, bueno, la réplica idéntica, ya que el original que se creó también para la Exposición Universal fue derribado poco después.
































































































































